| A estas alturas del proceso ya hemos visitado muchas viviendas y,
lo normal, es que las opciones se hayan visto reducidas. Llega el
momento de tomar la decisión final eligiendo entre dos o tres
de las ofertas, para lo cual debemos tener en cuenta una serie de
factores clave que nos ayudarán a decidirnos por la oferta
más completa y adecuada.
Conozca bien el entorno urbanístico de la propiedad.
Puede resultar interesante preguntar sobre el estado de los planes
urbanísticos que pueden afectar al entorno de la vivienda
o al mismo edificio. Conocer esta información nos puede ayudar
a predecir el futuro de un barrio y saber dónde se construirán
nuevos colegios o zonas verdes, nuevas calles, etc. que influirán
en la revalorización futura de la vivienda que pretendemos
comprar.
Analice la superficie y la relación precio/m2.
Hay que tener claro la superficie útil de la vivienda, descontando
el porcentaje de elementos comunes que integra y de los que no sacaremos
partido real para habitar.
Además, se puede hacer un sondeo del precio de las demás
viviendas en el barrio donde está ubicada para saber si el
importe que pide el vendedor está dentro del baremo de los
precios de mercado y, de no ser así, hacer una contraoferta.
Se pueden consultar otras ofertas cercanas o solicitar que un profesional
nos valore la vivienda.
Tenga en cuenta la orientación y distribución
de la vivienda.
Es importante conocer la orientación de la vivienda para
saber si se adapta a nuestros gustos de luz y sol. Podemos tener
en cuenta que las viviendas orientadas al interior de una manzana
de edificios son más silenciosas y tranquilas que las que
están hacia la vía pública.
En cuanto a la distribución, las necesidades personales mandarán
sobre este aspecto. Las
previsiones de aumento del número de miembros de la familia
deben ser tenidas en cuenta.
¿Y el aparcamiento?.
Es importante contemplar la posibilidad de comprar una plaza de
garaje. Si estamos pensando en adquirir una vivienda de obra nueva,
debemos valorar si ésta tiene acceso directo a la vivienda
o no. También debemos tener en cuenta la maniobrabilidad
que requiere el aparcamiento, las dimensiones de la plaza y las
de nuestro vehículo.
Si la vivienda es de segunda mano, debemos tener en cuenta la posibilidad
de encontrar un garaje cerca de la misma, bien para comprar o bien
para alquilar una plaza.
Revise la vivienda y su calidad de construcción.
No olvide comprobar la calidad de los materiales: paredes, techos,
suelos... Es importante observar el estado de las baldosas, del
parqué, los zócalos, las molduras, etc.
Tenga
en cuenta el aislamiento térmico y acústico. Para
garantizar el máximo confort y ahorrar energía, es
imprescindible tener en cuenta la influencia de la temperatura exterior
sobre la interna. Compruebe también el grado de insonorización.
Revise convenientemente la instalación del gas. Averigüe
si la vivienda necesita gas natural, ciudad o butano, y si la instalación
cumple la normativa legal. De no ser así, la compañía
de gas le obligará a realizar los cambios oportunos antes
de disponer del servicio.
Compruebe el circuito del agua. Asegúrese que puede abrir
de forma simultánea todos los grifos sin perder presión
y de que el sistema de agua caliente funciona correctamente.
Revise la instalación eléctrica y su potencia. Al
igual que el funcionamiento correcto de la calefacción o
aire acondicionado.
Pregunte las reformas que haya sufrido la vivienda y si, en alguna
ocasión, ha habido problemas de humedad en alguna de las
estancias.
Recuerde que una vez comprada la vivienda, todas las cosas que
no estén en condiciones y deban ser reparadas, se convertirán
en gastos a nuestra costa.
¿Qué información
sobre la vivienda puedo solicitar al vendedor?
Si se trata de una vivienda de obra nueva pídale al vendedor
la siguiente documentación:
· Nombre o razón social del promotor, domicilio
y datos de inscripción en el Registro Mercantil.
· Planos de emplazamiento de la vivienda y de la vivienda
misma, descripción de ésta, indicando la superficie
útil del edificio, los servicios y suministros, las zonas
comunes, etc.
· Instrucciones sobre el uso y conservación de la
vivienda o de las instalaciones que requieran especial atención.
· Datos de la inscripción de la vivienda en el Registro
de la Propiedad.
· Copias de las licencias precisas para la construcción
y ocupación de las viviendas.
· Estatutos de la Comunidad.
· Precio total de venta y forma de pago.
· Si se prevé subrogación de hipoteca, solicite
los datos de la misma.
· Borrador del contrato, con sus condiciones generales
y especiales, haciendo constar expresa y claramente:
A. Que el consumidor no soportará los
gastos previos que por ley corresponden al vendedor.
B. Lo dispuesto en los artículos 1.279
y 1.280 del Código Civil, que suponen el derecho del comprador
a exigir el otorgamiento de escritura pública.
C. El derecho a la elección de notario,
que corresponde, en estos casos, siempre al comprador.
· Si la vivienda está ya terminada, el promotor
debe facilitarnos junto con las llaves la cédula de habitabilidad
(garantía de que la vivienda ha recibido el visto bueno
para ser habitada) o la licencia de primera ocupación que
certifica el cumplimiento de la normativa legal.
En el caso de una vivienda de segunda mano, puede solicitar la siguiente
información:
· El último recibo de Impuesto sobre Bienes Inmuebles
(I.B.I.)
· Comprobantes de que se encuentra al corriente de pagos
en la Comunidad de Propietarios.
· Certificado de Dominio y Cargas que no existe afección
por impago de Plusvalía Municipal.
· Copia de los Estatutos que rigen el régimen de
la Comunidad de Propietarios. Pregunte cuáles son los gastos
de comunidad y los impuestos que deberá soportar.
· Si la vivienda procede de una herencia, o de una adquisición
reciente, debe comprobar que está liquidado el impuesto
correspondiente.
· En el caso de que el inmueble se encuentre hipotecado
es necesario presentar un certificado del estado de las deudas
emitido por la entidad acreedora.
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